Lo que Pasó en Moscú, El Tercer Capítulo de WG4

Del 21 al 25 de mayo de 2007 Moscú fue la sede de la sesión plenaria del comité ISO/IEC JTC1 SC7 dedicado a la generación de normas para el área de Ingeniería de Software y de Sistemas. Los lectores de SG ya saben que en este comité se creó un grupo de trabajo WG24, para generar una norma de Software Life Cycle Profiles and Guidelines for use in Very Small Enterprises (VSE). También saben que hace un año en Bangkok, este grupo decidió tomar la norma mexicana basada en MoProSoft y EvalProSoft, como punto de partida para los trabajos del grupo. En el número de noviembre-diciembre 2006 de SG, les relatamos lo que pasó en la segunda participación de la Delegación Mexicana en octubre pasado en la ciudad de Luxemburgo, la que terminó en la selección de un subconjunto de procesos de la categoría de Operación de MoProSoft como candidatos a ser la primera guía de implementación de procesos identificado como Perfil 1.

En Moscú, Ana Vázquez y yo, formamos la Delegación que representó a México. La sesión plenaria del lunes 21 de mayo empezó con la presentación de alrededor de 140 delegados que vinieron de varios países para participar en 13 grupos de trabajo. Uno de los grupos más importantes es el WG7 (Development of Standards and Technical Reports on Life Cycle Management), que tiene a su cargo la actualización de la norma 12207 (Software Life Cycle Processes), y el otro es el WG10 (Development of Standards and Guidelines Covering Methods, Practices and Application of Process Assessment), que tiene a su cargo la actualización de la norma 15504 (Process Assessment).

Las Delegaciones más numerosas, de entre 10 y 20 personas, provenían de países angloparlantes (Estados Unidos, Canadá, Gran Bretaña, Australia) y de los asiáticos (Japón y Corea). Los demás tuvieron representaciones más modestas. Nos sorprendió que de la India llegara una sola persona; y que la Delegación China la formaran solamente dos mujeres jóvenes, al igual que la Delegación Mexicana (restando lo de joven en mi caso). De los países latinoamericanos no hubo ninguna otra representación, pero, afortunadamente, España tuvo tres enviados con quienes formamos una spanish connection que, por su alegría, atraía en espacios de ocio a otros participantes para tomar clases de español gratis.
Después de las formalidades de la inauguración, nos dirigimos a los lugares de trabajo asignados a cada grupo. El grupo WG24 contaba, en su gran mayoría, con los mismos asistentes que en Luxemburgo: los delegados de Bélgica, Luxemburgo, Finlandia, Canadá (dos personas), Estados Unidos, Tailandia (dos personas) y Australia. También se incorporó un asistente de Japón y algunos otros, como el de la India, que venían ocasionalmente para enterarse de lo que pasaba en nuestro grupo.

El resumen de los resultados de trabajo de una semana del WG24 en Moscú es el siguiente:
• La futura norma ya tiene su número: 29110 (apréndanselo por favor, porque a mi me va a costar trabajo).
• Contará con cinco partes:
o La primera describirá el contexto y las características de empresas pequeñas de desarrollo de software a nivel mundial y las razones por las cuales ameritan una atención especial de ISO.
o La segunda explicará el concepto de perfil y su taxonomía.
o La tercera describirá el perfil, que es el conjunto de requisitos de otros estándares que se tomaron como base para crearlo.
o La cuarta se dedicará al modelo de evaluación de perfiles, y
o La quinta va a contener la guía para implementar el Perfil 1 basado en nuestro modelo de procesos y en paquetes de implementación aportados por otros miembros del grupo.

El trabajo de nuestro grupo estuvo enfocado en obtener resultados, pasamos de una etapa de propuestas a otra de decisiones concretas, lo que permitirá que en octubre, al término de la siguiente reunión, el WG24 entregue el primer Working Draft de los cinco documentos.

Se estima que todas estas partes se convertirán en norma en 2010. No se sorprendan, ¡son los tiempos ISO! En México podemos aprovechar que ya tenemos este perfil y unos cuantos más, es decir: el MoProSoft completo, como norma nacional.

Por otra parte, nos dimos cuenta de lo importante que sería tener representantes en otros grupos de trabajo del SC7, para estar dónde “se cuecen la habas” y poder transmitirlo rápidamente a nuestra industria. En Moscú, también entendimos y reconocimos la visión y la aportación personal de Arnoldo Díaz de Certum, que con sus recursos y, a nombre de México, participó a mitad de los años 90 en la definición de la norma 15504. Arnoldo tuvo el valor de demostrar que México no sólo es un país “consumidor” de estándares, sino que también puede ser “aportador” de ideas. Como parte de su participación organizó una reunión del comité en Acapulco, que todavía es recordada con gusto por algunos de los delegados. Desafortunadamente cuando Arnoldo se retiró, la participación de nuestro país perdió continuidad y durante muchos años no tuvo representación en el comité. A diferencia de otros países que tienen políticas y recursos destinados para este tipo de actividades, México todavía no cuenta con esquemas similares. Generarlos es un reto que debemos tomar.

Para finalizar, les dejo alunas reflexiones de tipo turístico: Moscú, “la ciudad de calles anchas”, como la define Jorge Volpi en su muy recomendable novela “No será la Tierra”, es una ciudad grande, con 3 millones de carros y el tráfico poco envidiable de la Ciudad de México. La Plaza Roja tiene una belleza especial, el metro es el mejor medio de transporte y el vodka es el tequila de allá, nada más que se consume en mayores cantidades y a todas horas. La convivencia con los delegados de otros países fue un elemento muy importante de promoción para México. Sobre todo, en los primeros días, cuando mis clases de ruso de primaria y secundaria en Polonia dieron por fin sus frutos para facilitarme la lectura y el entendimiento de los letreros en el metro, y los menús en los restaurantes, lo que aumentó la popularidad de nuestra Delegación. También la belleza mexicana de Anita tuvo su impacto entre algunos delegados de tierras frías.

Acerca del autor
La Dra. Hanna Oktaba es profesora de la UNAM a nivel licenciatura y posgrado. Sus áreas de interés son Ingeniería de Software, Tecnología Orientada a Objetos, Modelos de Procesos de Software y Mejora de Procesos. Es fundadora de la AMCIS. Actualmente es miembro de International Process Research Group (IPRC). También es Directora Técnica del proyecto COMPETISOFT.