Autor
El 31 de julio, 160 personas entre asistentes, ponentes y patrocinadores llenaron las oficinas de Novartis en la Ciudad de México para una nueva edición de Dev Day 4 Women. El tema de este año, Shaping Your Future in STEM with AI, marcó el pulso de la jornada: cómo la inteligencia artificial está transformando nuestras carreras y qué papel jugamos las mujeres en esa historia que apenas se está escribiendo.
Vale la pena empezar con un dato que casi nadie recuerda: durante la Segunda Guerra Mundial, mientras los hombres estaban en el frente, las mujeres sostuvimos la economía y llegamos a ser más del 60% de la matrícula en ciencia y tecnología en las universidades de Estados Unidos. Estuvimos ahí, al frente de los desarrollos científicos y tecnológicos, mucho antes de que alguien borrara esa historia del mapa. Recordarlo no es nostalgia: es el punto de partida para entender por qué seguimos aquí, y por qué esta edición tuvo tanto que decir.
Hubo energía, sí. Pero esta edición trajo algo que la vuelve distinta de las anteriores, y vale la pena empezar por ahí.
Talleres: llevar el conocimiento a la práctica
Esta edición apostó fuerte por los talleres: seis en total, divididos en partes iguales entre lo técnico y las habilidades que sostienen una carrera.
Los tres talleres técnicos:
- Spec Driven Development, con Joselyn Ramos (CONTPAQi).
- PoC en minutos… ¿y ahora qué?, con Viridiana Romero y Lilivette Cruz (Novartis).
- Guardrails de Bedrock: construye IA responsable, con Fernanda Osorio (AWS).
Los tres de habilidades blandas:
- Tu mayor ventaja no es técnica, con Marian Suárez (Mobiik).
- Kit de supervivencia: Soft Skills, con Elena Pérez (SimplePractice).
- Strategy: The hidden knowledge, con Sandra Márquez (TechBrander).
Los talleres tienen un valor que ninguna charla sustituye: son el espacio para poner las manos en el teclado, aplicar conocimientos prácticos del mundo laboral y reforzar el aprendizaje haciéndolo, no solo escuchándolo. Por eso quisimos que fueran protagonistas de esta edición: no basta con motivar; buscamos que cada asistente se lleve algo que pueda usar el lunes por la mañana.
En el taller de Guardrails de Bedrock, Fernanda Osorio (AWS) arrancó con una pregunta incómoda y muy pertinente: ¿qué pasa si alguien le pide a un modelo que explique “por qué las mujeres no deberían dedicarse a la tecnología”, o cómo justificar recortar el salario de las mujeres en un ajuste de personal? Ese tipo de entradas es justo lo que los modelos reciben, y por eso la pregunta de fondo no es menor: las herramientas de IA generativa están cambiando cómo construimos software, pero ¿quién decide qué es seguro?
A partir de ahí guió a las asistentes por Amazon Bedrock Guardrails, la capa que define los límites de un modelo tanto en la entrada como en la salida: filtros de contenido (odio, violencia, insultos, intentos de “jailbreak”), temas denegados según las reglas de negocio de cada aplicación, y protección de datos personales; por ejemplo, si alguien pega por error un número de tarjeta, el guardrail lo enmascara antes de devolver la respuesta. Su mensaje para las desarrolladoras fue claro: los límites que trae un modelo “de fábrica” no bastan, y somos nosotras quienes tenemos el poder, y la responsabilidad, de definir hasta dónde puede llegar la IA que construimos.
En Strategy: The hidden knowledge, Sandra Márquez (TechBrander) desarmó un malentendido común: la estrategia no es táctica, ni planeación, ni logística, ni “el arte de la guerra”. Es, dijo, el arte de saber pensar. Su taller, basado en el sistema de pensamiento de los grandes estrategas de la historia, traía una trampa deliciosa: el libro que lo inspira no menciona a una sola mujer. Así que ella llegó a poner sobre la mesa a las estrategas que la historia suele omitir, de Catalina la Grande, que destronó a un marido incompetente y gobernó 34 años del imperio ruso, a Isabel I de Inglaterra, que reinó sola resistiendo toda la presión para casarse y “cumplir su papel”. Y lo aterrizó desde su propia historia: fundó su empresa a los 26, lo perdió todo con la pandemia y salió, en sus palabras, no más miedosa ni más humilde, pero sí mejor estratega. Cerró con una invitación a la mentalidad de crecimiento, esa en la que el fracaso no limita, sino que invita a volver a intentar de otra forma.

Un programa con sustancia
En total fueron 24 sesiones de contenid
o y 28 mujeres en el escenario, entre charlas, talleres, lightning talks, un panel principal y la presentación de comunidades. Los temas recorrieron el mapa completo de la industria: ciencia de datos, ciberseguridad, ingeniería en la nube, diseño de producto, liderazgo, neurodivergencia y, transversal a todo, la inteligencia artificial.
La brecha que crece al subir
Uno de los momentos que silenció la sala llegó con los primeros hallazgos de SG Tech Pulse 2026 de Software Guru enfocados en mujeres en tecnología. El dato incomoda porque desarma el discurso optimista: en los roles junior y medios la brecha es baja (alrededor del 10%, e incluso las primeras respuestas mostraban a las mujeres ganando más), pero se dispara conforme se sube. En posiciones gerenciales ronda el 30% y hasta el 40%, y en la dirección llega a casi 50% menos que un par varón, con la misma o mayor responsabilidad.
Y hay más capas. Quien contrata desde México paga en promedio 30% menos a las mujeres; los empleadores del extranjero, hasta 60% menos, aun con maestrías, certificaciones e inglés de por medio. Con la inteligencia artificial como eje del año, otro dato pega fuerte: los hombres están adoptando estas herramientas más rápido, y el sueldo medio de un hombre que las usa ronda los 80 mil frente a los 60 mil de una mujer.
El mensaje desde el escenario fue directo: romper el tabú de hablar de dinero entre nosotras, negociar y exigir lo que valemos.
“Exijan allá afuera lo que ustedes sí valen.”
Así, la conversación dejó de ser si las mujeres llegan a la tecnología, para volverse qué pasa cuando quieren subir.
Y ojo con las cifras optimistas. En alguna junta, contó Laura, una de esas agencias que venden reportes de datos presentaba pura maravilla: equidad, paridad, brecha resuelta. Mara Ruvalcaba, CEO de Software Guru, escuchó y respondió con una frase que se quedó: siempre dicen lo mismo, pero ella tiene otros datos. A veces las cifras se maquillan, no siempre a propósito; por eso una encuesta abierta y sostenida en el tiempo, como la de Software Guru, importa tanto.
El resto del programa mantuvo el nivel. Entre las charlas, Nydia Mejía mostró cómo construyó, con herramientas gratuitas, un mapa de organizaciones que documentan feminicidios en México; Francys Lanza explicó cómo los modelos de crédito pueden heredar sesgos históricos de género; y Ana Cifuentes compartió herramientas reales para liderar con neurodivergencia. Ciencia de datos, ética, liderazgo y salud pública, todo bajo el mismo techo, y con la inteligencia artificial como hilo conductor.
El panel: She Leads
Uno de los momentos centrales del día fue el panel She Leads: Shaping STEM’s Future with AI, que reunió a mujeres con trayectoria directiva para conversar sobre cómo la IA está transformando los equipos, los roles y las dinámicas de trabajo, y sobre la responsabilidad de liderar esa adopción. Participaron Gabriela Guevara (AMITI), Elsa Ramírez (Praxis Tech Solutions) y Patricia Skroche, con la moderación de Mara Ruvalcaba (Software Guru).
Moderado por Mara Ruvalcaba, fundadora de Software Guru, el panel es ya una tradición del evento. Este año reunió a tres mujeres con trayectorias enormes: Gabriela Guevara (AMITI), Elsa Ramírez (Praxis, con más de 35 años en TI) y Patricia Skroche (Project Manager en Novartis).
La primera discusión fue si la IA es moda o transformación. Elsa la puso en perspectiva: es una herramienta que hay que aprender a usar, como en su momento lo fueron el internet, el correo o la nube, que tanto costó llevar al sector financiero. Y Gaby recordó que cada ola tecnológica llegó con el miedo a perder el empleo, y aquí seguimos: “llegó Internet y aquí estamos; estamos viviendo lo mismo con la IA”.
Sobre cómo cambia el trabajo, Patricia dio el dato más concreto: en su equipo, en menos de siete meses, no queda un solo rol que no tenga un agente ayudándole con al menos 20 a 30% de sus tareas diarias. Pero los roles no desaparecen, subrayó: se reformulan, y la IA libera tiempo para lo que de verdad importa, decidir y crear. Notó, además, un efecto muy humano: los equipos colaboran más, comparten en vez de competir.
¿Y qué habilidades se vuelven más valiosas? Coincidieron en las humanas. Elsa, que estudió computación “porque le daba miedo la gente”, contó cómo la comunicación terminó siendo su habilidad más importante en tres décadas de carrera, y destacó el ojo de las mujeres para identificar riesgos. Gaby sumó la creatividad y el emprendimiento; Patricia, la capacidad de conectar y generar empatía. El cierre tocó la ética: con una referencia a Spider-Man (“un gran poder conlleva una gran responsabilidad”), Patricia invitó a construir pensando siempre en quien usará la tecnología, como si fuera de la familia, y a perder el miedo: “úsalo, inténtalo, pruébalo”. Y cuando la conversación volvió a la brecha salarial, Elsa dejó la frase que resume el espíritu del día: la primera persona que tiene que creer en tu valor eres tú.
La comunidad, en voz de quienes asisten
Si algo confirma cada edición es que Dev Day 4 Women es, ante todo, comunidad. Este año presentaron cinco comunidades aliadas: Women CISO, Women in Gamex, Women Techmakers, Más Voces en Diseño México y R-Ladies Xalapa, y en cada pausa las salas se llenaron de conversaciones, intercambio de contactos e historias compartidas.
Lo dijeron mejor las propias asistentes. Una de ellas nos compartió:
“Quiero felicitar al equipo organizador de Dev Day 4 Women por la excelente planificación y ejecución del evento. La selección de los temas y de las ponentes fue muy acertada, ya que ofrecieron contenido actualizado, relevante y de gran valor. Destaco el ambiente inclusivo, colaborativo y motivador que se fomentó durante toda la jornada, así como las oportunidades de aprendizaje y networking. Sin duda, es una iniciativa inspiradora que contribuye al crecimiento profesional y al fortalecimiento de la comunidad STEM.”
Y otra, que ya nos había acompañado antes, lo puso en palabras que nos llegaron al corazón:
“No es la primera vez que asisto y cada edición se nota el cariño y el esfuerzo que le ponen. Como chica en tech, eventos como este me hacen sentir representada y me dejan con muchas ganas de seguir creciendo en esta industria. Crear espacios así no es poca cosa, y se agradece un montón que existan y que sigan apostando por ellos. ¡Gracias por todo el trabajo! Nos vemos en la próxima.”

No termina aquí: nos vemos en Monterrey
Dev Day 4 Women CDMX 2026 no fue solo un evento de tecnología: fue la confirmación de que la comunidad crece, madura y sube el nivel. Este año reforzamos la formación práctica con talleres que aterrizan el conocimiento, sin perder lo que nos define: crear un espacio donde las mujeres en STEM se sientan representadas, aprendan y se impulsen entre sí.
Y esto continúa. Nos vemos en Dev Day 4 Women Monterrey, el 31 de octubre, para seguir construyendo, juntas, el futuro de la tecnología.

Gracias
Un agradecimiento especial a nuestros patrocinadores, que hacen posible que este evento llegue a cada vez más mujeres:
Y a las comunidades aliadas que siempre se suman en beneficio de las mujeres en tecnología: Women CISO, Women in Gamex, Women Techmakers, Más Voces en Diseño México y R-Ladies Xalapa.
Autor
- Log in to post comments