Web 2.0 es considerado un concepto, y no una tecnología. Su construcción está basada en infraestructura y lenguajes existentes. Lo que es nuevo son las herramientas o aplicaciones construidas con dichos lenguajes. Estas herramientas tienen algo en mente, algo que ha empezado a tener resonancia en el mundo Web 2.0: “Inteligencia Colectiva”. Es decir, brindan un mecanismo para que los usuarios no sólo puedan comunicarse con el creador del sitio, sino entre todos ellos. Y muchas veces, sólo entre ellos. Juntos crean y mejoran conceptos y procesos. Es un principio de Web 2.0: “nadie de nosotros puede saber todo, pero cada uno de nosotros sabe algo”. Así, si juntamos nuestras habilidades y conocimientos individuales, podemos hacer algo nuevo y mejor.
Un sitio Web 2.0 puede ser reconocido porque permite la interacción con su audiencia, y deja huella de dicha interacción en forma de nuevo contenido. Un sitio que no permite tal colaboración no está usando el concepto Web 2.0. La comunicación debe circular en ambos sentidos y quedar asentada para que la vean, juzguen y actualicen otros usuarios. Pero reformulemos la pregunta original: ¿a quiénes se está reconociendo como usuarios de Web 2.0? Bueno, aunque cualquiera puede beneficiarse del conocimiento disponible, no todos los usuarios han participado de la misma manera. Por ejemplo: un blog puede ser visitado y habitualmente leído por muchas personas, pero no todas participan con sus comentarios. Este tipo de usuarios contribuyen al tráfico, y muchas veces distribuyendo las historias que leen enviándolas por correo electrónico. Pero su participación es más bien de espectadores.
Por otro lado, existen usuarios con una personalidad muy definida: aquellos que son prolíficos creando nuevo contenido. Estoy hablando de los que tienen sus propios blogs, contribuyen en Wikis, suben podcasts, videos o fotografías a la red; tienen su propia página en MySpace o Facebook; su perfil profesional en LinkedIn; y participan activamente en foros, redes y grupos de interés. Esta personalidad es lo que yo llamo una personalidad “Web Tú”. Sí lo sé, aquí he jugado un poco con la etiqueta, abusando de su coincidencia con la pronunciación en inglés de Web 2.0 (web two). Pero creo que al final, este tipo de usuario deja un rastro digital y crea una personalidad Web 2.0.
Crear este tipo de personalidad puede ayudarnos a aprender más y volvernos más productivos, ya que nos motiva a estar en contacto constante con los temas que nos interesan, y aprender de lo que otros están creando. Además podemos tomar ventaja del escenario para darnos a conocer globalmente. El principio básico es una cultura de participación, de compartir nuestro conocimiento o experiencia. Las maneras de convertirse en un usuario Web 2.0 son variadas. Aquí las más comunes:
Compartiendo opinión. Qué mejor manera de hacerlo que creando un blog. Hay varios servicios que te permiten crear uno propio, tales como Blogger o WordPress. Lo más fácil de un blog es activarlo, sin embargo muchos blogs han decaído en ser sólo repetidores de noticias. Aunque un blog puede usarse para temas casuales, también es una oportunidad para desarrollarse como una autoridad. Mi recomendación es siempre ofrecer un análisis u opinión acerca de lo que se esté hablando. Hay que recordar que se trata de participar en la comunidad agregando valor al contenido y de promover una conversación. Del mismo modo se debe estar abierto para recibir y aceptar comentarios tanto positivos, como negativos. Y sobre todo, no lo abandonen si están interesados en la reputación de dicho blog.
Compartiendo creatividad. Con cada vez más dispositivos portátiles que permiten tomar imágenes digitales y video en cualquier rincón, es más probable que podamos captar esos momentos únicos que expresan parte de nuestra creatividad, y compartirlos a través de sitios como YouTube o Brightcove para video, y Flickr o Photobucket para imágenes. En este campo, ya empezamos a ver herramientas que nos permiten mezclar videos, música e imágenes directamente en los sitios. Dándonos la oportunidad de crear no sólo nuevo contenido en forma de texto, sino también como multimedia. A su vez, es ya muy común el uso de tags para clasificar el contenido que se suba a estos sitios. Permitiendo así que el contenido pertenezca a diferentes categorías al mismo tiempo, agilizando futuras búsquedas.
Conectándose con otros. Tal vez el concepto de redes sociales es el más visible en el mundo Web 2.0. El punto de partida es tener intereses similares a los de otros y unirse a comunidades con el mismo interés. Sitios como MySpace, Facebook o LinkedIn recolectan datos para relacionar individuos o comunidades enteras. Esta gente se conecta basada en sus intereses o pasatiempos, ubicación, profesión o afiliación escolar.
Compartiendo experiencia. Al mismo tiempo que se puede aprender del contenido creado por otros usuarios, se puede compartir el conocimiento que nosotros tenemos de alguna tecnología o cualquier otro tema. Los medios más conocidos son las Wikis, la más popular: Wikipedia. Regularmente los proyectos de software libre utilizan Wikis para facilitar la colaboración, ya que en la mayoría de los casos los diferentes desarrolladores están distribuidos en todo el mundo. Una Wiki permite a un grupo de personas actualizar la misma página Web manteniendo una historia de actualizaciones. Otro recurso son los foros especializados, que brindan una gran oportunidad para demostrar conocimiento respondiendo a preguntas y dando ejemplos.
Mantenerse informado de nuevo contenido. La mayoría de los sitios modernos difunden su contenido hacia otros sitios o lectores usando RSS (Really Simple Syndication). Para recolectar todo este nuevo contenido sin tener que visitar sitio por sitio, se puede usar un agregador de noticias que consuma dichos feeds de RSS.
Web 2.0 en el mundo empresarial
El concepto de Web 2.0 se puede aprovechar por las empresas en al menos dos maneras que ayudan a generar ventaja competitiva:
> Para entender las comunidades donde sus productos y servicios son introducidos.
> Para mejorar la administración de conocimiento e incrementar productividad.
El principio de Inteligencia Colectiva se vuelve entonces relevante para las empresas. Al ofrecer una comunicación con los clientes para saber qué piensan de sus productos, una compañía puede seguir mejorando sus productos. Tomemos por ejemplo: Amazon, que vende infinidad de productos de terceros. Amazon permite hacer críticas de los productos y éstas quedan disponibles para futuros compradores. Las empresas pueden subscribirse a las mencionadas críticas usando RSS y así enterarse de cómo está siendo recibido su producto.
Herramientas Web 2.0 tales como Blogs y Wikis en combinación con redes sociales, se pueden usar internamente para identificar expertos dentro de la empresa. Normalmente serán los más activos participantes dentro del ecosistema. Además pueden servir para tener una comunicación más clara y promover una cultura de participación.
Existen otros componentes Web 2.0 utilizados por las empresas: mashups, que tienen que ver con colaboración con socios de negocios externos y con interoperabilidad entre aplicaciones. Los mashups explotan los datos que se proveen a través de RSS, WebServices y APIs ofrecidas por entidades externas, y los mezclan en una sola interfaz, que regularmente es sofisticada. Por ejemplo: se puede leer la lista de casas en venta de alguna fuente y presentar su localización usando Google Maps. Los mashups típicamente son presentados usando interfaces visuales ricas, denominadas RIAs (Rich Internet Applications). Las RIAs permiten crear aplicaciones con elementos visuales sofisticados e interactivos que brindan al usuario una mejor experiencia de lo que se puede conseguir con HTML por sí solo. Actualmente la tecnología que más se utiliza para hacer RIAs es Ajax, seguido de Adobe Flex.
Conclusión
Nuestra presencia en Web 2.0 puede ser tan extensa o compacta como se quiera, y ser usada de manera personal o a nivel empresarial. Las oportunidades en el ecosistema Web 2.0 son inmensas, no sólo de entretenimiento o aprendizaje, sino también de negocios. El contenido existente en Web 2.0 se puede utilizar de incontables maneras, sólo limitadas a la imaginación. Sin embargo, hay que entender a las comunidades existentes en Web 2.0 para poder tomar ventaja de ello. La mejor manera creo yo, es perteneciendo, es desarrollando una personalidad Web Tú. <<
Acerca del autor
Oscar Cortés Santos. Maestría en Ciencias en TI, McCallum Graduate School of Business en Bentley College, Boston, USA. Oscar cuenta con más de diez años de experiencia desarrollando aplicaciones para el mundo empresarial, tanto en Cliente/Servidor como Web, y es un entusiasta de tecnologías Web 2.0 y su convergencia con los negocios. Trabaja como Software Engineer para Brightcove en Boston, desarrollando aplicaciones RIA con Flex.
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