Competencias Digitales

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El uso de Internet en este siglo es primordial, muchas carreras dependientes de la computadora no existirían, al menos como las conocemos si esta jamás hubiera sido inventada.

Antes de la aparición de Internet los aprendizajes se dieron por mucho tiempo de manera redundante. Los docentes casi en su totalidad eran considerados dueños del conocimiento casi estático, absoluto e irrevocable; los alumnos difícilmente podían cuestionar dicho conocimiento, y en muchos casos era casi imposible aportar información nueva para fortalecer sus aprendizajes.

¿Pero cómo las generaciones previas a el uso de Internet aprendieron a usar esta tecnología, si sus docentes y ellos mismos no tenían idea de que este drástico cambio tecnológico que se avecinaba?

En el siglo pasado María Montessori mencionó que para que la educación sea provechosa, debe ser interactiva y personalizada. ¿Pero cómo podría serlo en un México del siglo XX donde las familias tenían muchos hijos, y en consecuencia las escuelas contaban con muchos alumnos?

En 1985 México implantó a nivel nacional el proyecto denominado Computación Electrónica en la Educación Básica (COEEBA), orientado a utilizar la computadora en el aula y para familiarizar a los maestros en su uso como instrumento didáctico. En esa época ya se tenía idea de lo que sería el futuro y se creía que, con el simple hecho de poner una computadora en el aula, casi por arte de magia mejoraría la educación; pero no fue así, y hoy en día aún no lo es del todo.

¿Cómo tener una educación provechosa si proyectos como Aprende.MX, México Conectado y @aprende2.0 no han logrado este objetivo?

¿El poner tecnología en el aula… realmente resuelve el problema de la brecha digital, o será que el problema de origen es la adaptación?

A finales del siglo XX, muchas escuelas adquirieron computadoras de escritorio, proyectores, pizarrones interactivos, enciclopedias virtuales y escáneres. Iniciaron la “digitalización de contenidos”, pero muchos equipos jamás se usaron (incluso algunos jamás se abrieron de su caja por distintas razones), aquellos que sí, ayudaron a la digitalización de documentos, los cuales eran tan malos en papel que no se ganó nada con ponerlos en otro formato.

En Internet circula una historia que relata que cuando la NASA empezó a enviar astronautas al espacio se dieron cuenta que los bolígrafos no funcionaban en ausencia de gravedad. Así que invirtieron millones de dólares y años de pruebas para desarrollar un bolígrafo que pudiera escribir en el espacio, bocabajo, en casi cualquier superficie y a temperaturas que iban de los -80 a los 65 grados Celsius. En comparación, cuando los rusos se enfrentaron al mismo problema, ellos usaron un lápiz.

En realidad, la historia es tan solo un mito [1], pero aun así ayuda a ilustrar un punto: siempre debemos cuestionar si la tecnología realmente nos está ayudando en el área educativa y laboral.

El problema de fondo es que se confunde el “fin” con “los medios”. Con poner tecnología en el aula no se tiene educación digital instantánea ni conocimientos si el docente no tiene la habilidad de transmitirlos; caso claro es el profesor de Informática Owura Kwadwo Hottish de Ghana, que enseñó a usar un procesador de textos a sus alumnos con tan solo un gis y un pizarrón [2].

Maestro Ghana

Como docente les puedo decir que nuestro “fin” debe ser preparar a los alumnos para que su trabajo futuro pueda ser elaborado de la mejor manera posible. Quienes tenemos esto claro no nos quedamos con los brazos cruzados, sabemos que venimos de un mundo donde no existían computadoras e Internet, en el pasado los temarios educativos cambiaban cada 20 años o más, pero aprendimos a usar nueva tecnología. Así como nosotros fuimos preparados con habilidades y competencias para resolver problemas, ser creativos, comunicarnos, innovar o hacer trabajo colaborativo debemos hacer lo propio con nuestros estudiantes.

La tecnología no va a desaparecer a los docentes, solo los convertirá en guías, no en conocedores absolutos. Vivimos en la era dorada del tutorial, pero al mismo tiempo estamos en la era del analfabetismo digital (cualquier cosa que se publica en Internet se cree sin verificar la veracidad).

El mundo laboral está cambiando drásticamente con las nuevas generaciones, muchas empresas comienzan a reinventarse para no extinguirse. Los docentes deben crear contenido atractivo para que cada alumno pueda aprender a su ritmo como María Montessori mencionó y se puedan detonar las inteligencias múltiples, inspiración y motivación. Docentes y empresas tendrán que desarrollar líderes donde todavía no los hay.  

La tecnología no debe verse como un gasto, es una inversión, es un componente importante en el progreso si se usa adecuadamente, el problema de las competencias digitales no está en la tecnología, está en la mentalidad de cada persona, y cada persona debe cambiar. Solo así se evitará que padres de familia vuelvan a vender las tablets que les dieron a sus hijos en las primarias.

Referencias

  1. C. Curtin. “Fact or Fiction?: NASA Spent Millions to Develop a Pen …”, Scientific American. http://swgu.ru/ws

  2. M. Gharib. “Computer Teacher With No Computers Chalks Up Clever Classroom Plan”, NPR. http://swgu.ru/wt

 

Bio

Antonio Toriz Cureño (@elingbruxo) egresó de la UAEMEX Valle de Chalco como Ingeniero en Computación; es conferencista y docente en el área de Tecnologías, actualmente labora dando clases a Nivel Preparatoria y Licenciatura.