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De la Luna a Marte sin Cambiar de Equipo de Trabajo

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Hemos vivido engañados: en la Universidad se nos enseñó que al hacer más eficientes las partes, el “todo” también se hace más eficiente. Sin embargo, considero que si seguimos dicha receta al pie de la letra, estamos precipitando el “todo” al fracaso.

Como toda área de negocio, las organizaciones de TI son pirámides cuya base está conformada por personas: el Recurso Humano. Optimizar este recurso, de inmediato propagará un efecto positivo en el resto de la pirámide. Optimizar lo demás sin atender el recurso humano, definitivamente tendrá poco o nulo efecto en lo general.

Las personas encargadas de dirigir una organización de TI típicamente se encuentran con un grupo de personas con una gran variedad de personalidades y situaciones: jóvenes con nuevas ideas, veteranos aburridos, candidatos que no lograron obtener la posición que ahora ocupas, personas marginadas, etcétera. El reto que tiene en sus manos el líder es hacer de este equipo, un equipo de cinco estrellas, óptimo y eficiente. ¿Suena familiar?

Los 2 caminos básicos son los siguientes:

  • Eliminar por bajo rendimiento. Consiste en deshacerse de los menos destacados y contratar gente nueva, usualmente joven, lista para aprender y con los ánimos dispuestos para dedicar mucho tiempo a colaborar y mejorar lo que se les ponga en frente. No se requiere esfuerzo del Manager, solamente paciencia y mucha gestión-supervisión de la curva de aprendizaje. La posibilidad de éxito dependerá del compromiso de los nuevos integrantes.

  • Mejora de los recursos humanos existentes. Este camino involucra un gran reto, ya que hay que hacer reaccionar a los integrantes actuales del equipo, compartir la idea de que tu gestión es nueva y busca integrarlos a la organización y a los proyectos de la compañía.

El despido de elementos “malos” ha resultado popular los últimos años y se ve como la oportunidad de infundir sangre nueva a la empresa. Pero el verdadero liderazgo reside en hacer crecer a los elementos actuales: el líder debe ser capaz de crear el equipo de trabajo necesario, con los recursos que ya cuenta.

Aunque en algunos casos pueda parecer imposible, a continuación destaco puntos particulares que pueden ayudar al éxito:

Identificar a los elementos potenciales y enfrentarlos consigo mismos. Siempre hay personal con fuerte potencial: gente con ideas y avanzado nivel educativo que se encuentra aletargada, aburrida y sin expectativa. Enfréntalos con el proyecto más complicado, el de mayor exposición, mostrando las consecuencias positivas de su trabajo que revivirán su carrera profesional.

Análisis forense: ir de la consecuencia a la acción. Me he topado en repetidas ocasiones con gente que no tiene ni idea de para qué sirve lo que está haciendo: se les piden tareas para proyectos nebulosos cuya información completa solo la tienen “los de arriba”. Relaciona a cada persona con cada proyecto o tarea, desde el inicio hasta el final. Vende siempre la idea de que cada quien es pieza crucial en lo que le compete, generando beneficios propios y para el equipo completo.

Asignar actividades y proyectos de reto y exposición. Nada como defender ante una audiencia las actividades realizadas, los proyectos, logros y alcances. Cada quien debe hacerlo con los suyos, asigna a cada persona de acuerdo a sus proyectos y tareas la obligación de retarse y defenderse en foros –de manera sana y dirigida al convencimiento- que pongan a prueba sus capacidades de comunicación.

Exigir a los más instruidos: maestros, doctores y licenciados. Pero no se trata de exigir por exigir. Realmente las personas con títulos tienen altas expectativas de sí mismas y cualquier reto les parecerá merecido y necesario. Si alineamos ese ánimo con los planes de la organización, tendremos líderes a cargo de proyectos o piezas importantes para la organización.

Todo lo anterior motiva directamente el sentido de pertenencia, de liderazgo, de utilidad, profesionalismo y ambiente meritorio que estamos buscando incentivar en nuestros grupos de trabajo y compañías en general.

No siempre es dinero, no siempre es gente nueva. Se trata simplemente de escuchar a las personas y colocarlas en los proyectos correctos, reconocer su trabajo al permitirles exponerlo y desarrollarlo, manteniendo siempre “in crescendo” el reto al conocimiento y las capacidades profesionales, cognoscitivas y de liderazgo.

Bio

Francisco Estrada Salinas (estrada_fj@prodigy.net.mx) es Manager de infraestructura tecnológica y tiene más de 20 años creando equipos de trabajo y tecnologías para Bancos, Casas de Bolsa, Aseguradoras. Es experto en tecnologías de trading, sistemas de misión crítica, y continuidad del negocio.