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Entrevista con Dr. Lino Barañao

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El Dr. Barañao ejerce el cargo de ministro en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva deArgentina desde el año 2007. Es Doctor en Ciencias Químicas por la Universidad de Buenos Aires (UBA), y participó en el equipo que en agosto de 2002 logró el nacimiento de Pampa, la primera ternera clonada de Iberoamérica.

A poco más de 10 años de su promulgación, ¿qué impacto ha tenido la Ley de Promoción de la Industria del Software en Argentina?

La Ley de Promoción de la Industria del Software —en combinación con otras medidas para fortalecer al sector— ha logrado excelentes resultados, siendo además un gran ejemplo de articulación entre el sector público y el privado. En solo 10 años la cantidad de empresas se ha multiplicado un 240%; las exportaciones casi un 600%, y el empleo se ha cuadruplicado, llegando a alcanzar a 80,000 personas.

Hoy Argentina exporta más software que carne. Es además una industria transversal porque afecta positivamente la productividad en muchos otros sectores.

¿Hay riesgo de que un país que enfoque su industria de TI completamente a la provisión de servicios de outsourcing al extranjero olvide a su mercado interno y por lo tanto se pierda el efecto transversal de las TI en otras áreas?

Por supuesto que es un riesgo. Siempre es bueno mantener un balance entre exportaciones y mercado interno, ayudando al impacto transversal de las TIC. Por otro lado, el mercado interno muchas veces es la plataforma a partir de la cual se generan exportaciones. En el caso de Argentina las exportaciones son un poco inferiores a un tercio de la facturación, y eso por el momento muestra un buen balance entre mercado interno y externo.

Desde el Ministerio se promueve el desarrollo del mercado interno de varias formas, en general a través de líneas de financiamiento como las que ofrecen el Fondo Tecnológico Argentino (FONTAR) y el Fondo Fiduciario de Promoción de la Industria del Software (FONSOFT) de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica. Consiste en aportes no reembolsables y créditos blandos para que micro, pequeñas y medianas empresas puedan modernizarse incorporando software en sus productos o procesos, o a empresas de software para que hagan nuevos productos y mejoren los procesos existentes.

La cartera apoya también de manera muy contundente la promoción de vocaciones en TIC para lograr que aumente la cantidad de jóvenes que eligen carreras relacionadas y afines con el objetivo de producir los recursos humanos que demanda el sector para seguir creciendo sin restricciones y con la posibilidad de atender adecuadamente tanto el mercado interno como el externo.

Nos parece muy interesante el caso de la Fundación Sadosky. ¿A qué se debe que sea una fundación/organismo y no simplemente un departamento del MinCyT?

La Fundación promueve la interacción entre el ámbito académico y el sector productivo, es decir entre investigadores y empresas. Nos pareció que una buena forma de mostrar esa voluntad de cooperación era reflejarla desde la misma conformación de la Fundación, y es por eso que quisimos hacer una institución donde ambos sectores estuvieran representados. La principal ventaja es poder contar con un órgano formal de administración donde el sector privado también está representado.

En estos primeros años de gestión de la Fundación, el financiamiento ha provenido en su mayor parte del sector público. Este escenario es razonable ya que es el Estado el que debe proponer los incentivos iniciales para lograr una vinculación exitosa y sostenida en el tiempo. A partir de este año, desde la Fundación se planificó una estrategia para conseguir, de manera gradual, atraer aumentos en la participación privada de sus aportes. Se espera que ese porcentaje siga subiendo en los próximos años en la medida en que el sector privado reconozca la importancia de la Fundación en materia de vinculación entre el sector académico y el aparato productivo.

Nos llama la atención que tengan un programa para impulsar la ciencia de datos, ¿qué nos puede comentar al respecto?

El programa de Ciencia de Datos de la Fundación Sadosky surgió justamente de un estudio, a partir del cual se elaboró una estrategia nacional alrededor de la temática de Big Data. Esta vertiente es considerada clave para la autonomía tecnológica, el desarrollo económico, social y la competitividad. El programa Ciencia de Datos tiene a su cargo la tarea de delinear, impulsar, alojar y coordinar las distintas actividades definidas a nivel estratégico, a la vez que mantiene un rol activo en la gerencia de los proyectos y la construcción de la comunidad. Este es un ejemplo sobre cómo la estructura del Ministerio reacciona de forma rápida ante nuevas tendencias. Sabemos que hay otras que debemos atender, como por ejemplo “Internet de las cosas”.

¿Fomentan que distintas regiones geográficas del país tengan distintas especialidades de Ciencia y Tecnología?

El aporte de la generación de conocimiento al desarrollo de la economía de distintas regiones del país, surge a partir de un proceso de formulación de metas que tuvo lugar en el Plan Argentina Innovadora 2020 como producto de una cantidad de mesas de debate en las que se discutieron los potenciales y las necesidades de las distintas zonas. Esto convergió en un Plan que no está basado en el desarrollo de disciplinas sino en el de Núcleos Socio Productivos Estratégicos (NSPE). Son 36 núcleos distribuidos en todo el país en los cuales se trata de conjugar la generación de innovaciones a partir del conocimiento y el desarrollo de actividades industriales o de servicios basadas en las mismas; esto abarca desde la actividad forestal maderera en Misiones, la producción de medicamentos biotecnológicos en la Ciudad de Buenos Aires, el desarrollo de la maricultura en la Patagonia, la producción de energía a partir de residuos de la caña de azúcar en la provincia de Tucumán y la industria de los alimentos en distintas regiones del país.

El avance del Plan se monitorea a través de un proceso de seguimiento en el que se evalúan los resultados con el objetivo de efectuar las correcciones pertinentes. Como tarea pendiente queda fortalecer lo vinculado con el desarrollo de las economías regionales a los efectos de mejorar la competitividad a partir de la incorporación de innovaciones tecnológicas que el país está en condiciones de proveer actualmente.

¿Cuál  es la importancia del nuevo Polo Científico? ¿Por qué lo denominan “primer centro de gestión, producción y divulgamiento de conocimiento en Latinoamérica”?

El Polo Científico Tecnológico es importante por su valor simbólico. Podría considerarse una metáfora arquitectónica de lo que hemos tratado de hacer con la ciencia argentina; es decir, una estructura que estaba muy deteriorada pero que contaba con bases fuertes, a la que se le incorporó la última tecnología para convertirla en un ícono de la actividad científico-tecnológica del país. Es una sede única en el mundo, un lugar donde se conjugan la gestión, la investigación y la divulgación de la ciencia. La gestión a través de la actividad del Ministerio, de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica y, recientemente, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) que ya está instalado en el predio.

La investigación se aborda a partir de los Institutos Internacionales Interdisciplinarios para la Innovación (I4), que tienen como característica distintiva ser producto de cooperaciones internacionales: todos los institutos que allí se alojan trabajan en distintas disciplinas asociados a diferentes países o centros de investigación internacional, como el primer Instituto Partner de la Sociedad Max Planck en Buenos Aires o el Centro bilateral de Diseño Industrial (Argentina- Italia). El propósito de estos institutos es que haya investigadores de distintas zonas del país trabajando en el abordaje de diversas temáticas de manera interdisciplinaria.

El tercer componente que es el de la divulgación científica se da a través del Centro Cultural de las Ciencias (C3), que va a ser inaugurado en breve, y que contará con un auditorio para el desarrollo de tareas vinculadas con la difusión de la ciencia como conferencias, ciclos de cine, un canal propio de televisión (TEC TV) y un museo que va a ser único a nivel internacional, denominado “Lugar a dudas”. El mismo ha sido promovido por un prestigioso divulgador de la ciencia, Diego Golombek, y se destaca por la incorporación de las últimas herramientas tecnológicas y un modo de presentar los problemas básicos de la ciencia desde una perspectiva novedosa y altamente atractiva, en especial para los más jóvenes. Esta convergencia de distintas actividades es la que creemos que es sumamente original ya que permite mostrar a la sociedad cuáles son los componentes que definen a la actividad científico-tecnológica.

¿Es factible lograr que los “cerebros fugados” de un país puedan seguir contribuyendo desde el exterior?

La cuestión de los investigadores argentinos residentes en el exterior ha sido motivo de preocupación ya desde los inicios de mi gestión como presidente de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica en el año 2003. Es por eso que se decidió crear el programa “Raíces” que consta de diversas actividades e iniciativas. Una red para generar una base de datos que alberga a unos 5,000 investigadores que reciben información periódica sobre actividades de investigación; un componente de repatriación, que es quizá el más conocido, desarrollado específicamente para promover este proceso de reinserción de los investigadores en el país y que contiene varios mecanismos. El investigador no se presenta individualmente sino que es una entidad la que lo contrata, el repatriado recibe a su vez un subsidio para investigar y para cubrir sus gastos de traslado, y la entidad que lo contrata también recibe financiamiento para adecuar su infraestructura y para efectivizar esa contratación, lo que hace que el investigador pueda instalarse fácilmente, sin perder tiempo.

Ya llevamos repatriados 1,175 investigadores y eso tiene una alta carga afectiva para el ciudadano común pero no es el único componente importante; también existe el subsidio César Milstein destinado a los argentinos que se encuentran en el exterior interesados en realizar cursos aquí en el país o de participar en proyectos de investigación. Esto hace que puedan aportar un valor agregado a las tareas que se llevan adelante en nuestro país, con la posibilidad de acceder a equipamientos de alto porte y vinculándose con proyectos que tienen que ver con la incubación de empresas para extender este proceso de acercamiento no sólo desde el punto de vista de la investigación científica sino también desde las innovaciones productivas que conducen a emprendimientos comerciales.

La vinculación con los investigadores que migraron es una actividad central para el Ministerio y la implementación de distintos programas ha permitido que todos ellos estén contribuyendo efectivamente al desarrollo de la ciencia argentina y que sean considerados una parte integral de la comunidad científica.